Los mejores consejos para el
mantenimiento de sus ventanas.
Para las ventanas:
La limpieza
de ambos sistemas debe
realizarse con agua y jabón neutro aplicados con una esponja o trapo
suaves.
Los disolventes abrasivos deben evitarse.
Si se observan fisuras en el vidrio o deterioro en la
cinta de persiana, se
recomienda el cambio inmediato.
Revisar que tanto los
perfiles, como las juntas
de goma estén en perfecto estado, para evitar pérdida de estanqueidad.
Cada dos
o tres años, en caso de detectar problemas sustituir los elementos
afectados.
Para mantener en buen
estado los mecanismos de
accionamiento (cerraduras, cremonas…) deben aplicarse un lubricante,
como mínimo una
vez al año.
La frecuencia
con la que debemos realizar
este mantenimiento dependerá en gran parte de la localización en la que
nos
encontremos. En las zonas rurales será suficiente con una o dos veces
al año.
Mientras que en ambientes industriales y zonas costeras deberá ser
especialmente frecuente para evitar manchas de salitre u otras materias
corrosivas.
Para las puertas:
Evitar cierres bruscos o
golpes sobre las puertas
y ventanas de aluminio, así se evitará dañar tanto los
perfiles como
las herramientas. Manejar las persianas con suavidad para evitar daños.
Es conveniente, incluso en
periodos de invierno,
ventilar la vivienda adecuadamente unos 10 minutos al día para evitar
condensaciones.
Con estos sencillos pasos
podemos ahorrar entre
un 10-15% en la factura de la calefacción
